Sin ningún tipo de aditivos (SIN SULFITOS AÑADIDOS), sólo la propia uva (GARNACHA) interviene en su elaboración. Procede de antiguas cepas de Garnacha y otras variedades cultivadas en vaso, situadas hacia el sur del pueblo de Sojuela, con una altitud de 500 metros y sobre un suelo pobre y pedregoso. Pocas veces podrás disfrutar de un vino de estas características, puro y salvaje, lleno de armonía y seducción.
LOS PRODUCTORES
Con una amplia gama de vinos (aproximadamente 11 vinos diferentes) que expresan la tipicidad y singularidad del terreno, Miguel empieza a ser reconocido por grandes críticos como el Wine Master Tim Atkin que en 2018 lo nombró «Joven enógolo/viticultor revelador». Igualmente en restauración y estrellas Michelin sus caldos son valorados, al igual que por las personas que nos visitan y prueban el fruto de nuestro trabajo y esfuerzo.
Vinos tradicionales
Vinos a la antigua usanza, sin levaduras añadidas, sin ni siquiera adición de tartárico, vendimiados a mano, prensados en prensa manual.
Vinos ecológicos y con baja huella de carbono
Abonado orgánico (cobre y azufre) como método de manejo de plagas, como se hacía en tiempos de la Hispania romana. Intervención mínima para que los vinos expresen el terruño y el alma de la zona.
Vinos etnográficos
Investigando y recuperando variedades y métodos de nuestros tatarabuelos, como el vino ‘Supurao’, un vino ancestral, único, irrepetible.
Valoraciones
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